¿No te pasa que a veces el mismo problema te persigue durante meses y hasta por años?
Es un problema muy común, no te ocurre solo a vos, muchos de nosotros llegamos a Cristo con una necesidad determinada, y pasa el tiempo y vamos conociendo mas y mas del Señor, y estamos felices, aprendemos cosas nuevas y viene un renuevo a nuestra vida, pero el problema que traíamos lo seguimos teniendo, todos de una forma u otra cuando llegamos a Cristo hay una necesidad determinada que anhelamos saciar.
Muchas veces no podemos salir de esa “batalla interminable” porque estamos mal enfocados, hemos recibido la Palabra de Dios, sabemos que la biblia desborda de promesas con cumplimiento para nuestra vida, pero el “problemita” sigue ahí, y te preguntas: ¿será que Dios no tiene poder suficiente para solucionar mi problema, o será que no me alcanza la fe, o será que esta será la cruz que me toca llevar en esta vida, y demás pensamientos derrotistas vienen a tu mente y golpean tu fe una y otra vez. Querido/a amigo/a en este día puedo decirte que ninguna de estas cosas son ciertas, solo tenes un problema de enfoque, estas apuntando para otro lado, como quien dice.
El Señor, tu Padre, Dios, te ama de una manera maravillosa e incomparable, el te dice: hare de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición (Génesis 12), te promete: no temas, porque Yo estoy contigo, Yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudare, siempre te sustentare (Isaías 41); es decir Dios te ha prometido que todo lo que necesitas EL lo tiene para ti; el problema mi amigo/a es tu posición frente a la batalla que te toca pelear, yo te pregunto hoy: ¿estas luchando contra la pobreza o por tu prosperidad, estas peleando contra la infidelidad de tu pareja o por la felicidad que Dios te prometió, estas luchando con la enfermedad o por la salud que te pertenece? La diferencia es sutil, pero determinante para la batalla que estas llevando a cabo. ¿Estas proclamando las promesas de Dios para ti? porque son tuyas, las tenes que declarar, confesar, aun si todavía no lo crees. Tenes que dejar que tu espíritu grite mas fuerte que tu mente, que tu alma, porque tu espíritu es quien esta bendecido, porque en vos habita Cristo,
Cambia tu posición, no luches contra los problemas, sino proclama lo que Dios te prometió y te dio, y así serás un ganador, tengas la lucha que tengas, porque vos estas destinado al éxito, sos un hijo/a de Dios! Bendiciones
No hay comentarios:
Publicar un comentario