“Quien quiere ser grande deberá convertirse en un siervo”. Mateo 7:16
Servimos a Dios sirviendo a los demás. El mundo define la grandeza en términos de poder, posesiones, prestigio y posición. Si puedes exigirle a otro que te sirva, alcanzaste esa posición. En nuestra cultura auto gratificante, con su mentalidad de primero yo, comportarse como un siervo no es un concepto popular. Sin embargo, Jesus midió la grandeza en términos de servicio y no de estatus. Dios determina tu grandeza por el número de personas a las que sirves, no por las que están a tu servicio. Los siervos verdaderos siempre están disponibles para servir: Los siervos no ocupan su tiempo en cosas que puedan limitar su disponibilidad. Los siervos verdaderos prestan atención a las necesidades: Los siervos siempre están mirando las maneras de ayudar a otros. Cuando ven la necesidad, no dejan escapar la oportunidad, tal como la Biblia nos manda. Los siervos verdaderos hacen lo mejor con lo que tienen: Los siervos no tienen excusas, ni postergan ni esperan mejores circunstancias. Nunca dicen “uno de estos días” o “cuando el tiempo sea adecuado”. Los siervos verdaderos cumplen sus tareas con la misma dedicación: Cualquier cosa que hagan, “la hacen con todo su corazón”. Los siervos verdaderos son fieles a su ministerio: Los siervos terminan sus tareas, cumplen con sus responsabilidades, mantienen sus promesas y completan sus compromisos. Los siervos verdaderos mantienen un bajo perfil: Los siervos no se promueven ni llaman la atención sobre si mismos.
Sabiendo esto, no te desanimes cuando tu servicio pase inadvertido o dado por hecho. ¡Mantente sirviendo a Dios! “Entréguense al trabajo de su Señor; confiados que nada de lo que hagan para El es un tiempo o esfuerzo perdido. Aun el mas pequeño de los servicios es observado por Dios; El lo recompensara. Recuerda las palabras de Jesús: “Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio”.
Servimos a Dios sirviendo a los demás. El mundo define la grandeza en términos de poder, posesiones, prestigio y posición. Si puedes exigirle a otro que te sirva, alcanzaste esa posición. En nuestra cultura auto gratificante, con su mentalidad de primero yo, comportarse como un siervo no es un concepto popular. Sin embargo, Jesus midió la grandeza en términos de servicio y no de estatus. Dios determina tu grandeza por el número de personas a las que sirves, no por las que están a tu servicio. Los siervos verdaderos siempre están disponibles para servir: Los siervos no ocupan su tiempo en cosas que puedan limitar su disponibilidad. Los siervos verdaderos prestan atención a las necesidades: Los siervos siempre están mirando las maneras de ayudar a otros. Cuando ven la necesidad, no dejan escapar la oportunidad, tal como la Biblia nos manda. Los siervos verdaderos hacen lo mejor con lo que tienen: Los siervos no tienen excusas, ni postergan ni esperan mejores circunstancias. Nunca dicen “uno de estos días” o “cuando el tiempo sea adecuado”. Los siervos verdaderos cumplen sus tareas con la misma dedicación: Cualquier cosa que hagan, “la hacen con todo su corazón”. Los siervos verdaderos son fieles a su ministerio: Los siervos terminan sus tareas, cumplen con sus responsabilidades, mantienen sus promesas y completan sus compromisos. Los siervos verdaderos mantienen un bajo perfil: Los siervos no se promueven ni llaman la atención sobre si mismos.
Sabiendo esto, no te desanimes cuando tu servicio pase inadvertido o dado por hecho. ¡Mantente sirviendo a Dios! “Entréguense al trabajo de su Señor; confiados que nada de lo que hagan para El es un tiempo o esfuerzo perdido. Aun el mas pequeño de los servicios es observado por Dios; El lo recompensara. Recuerda las palabras de Jesús: “Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio”.
REFLEXION
DIA 33: PENSANDO EN MI PROPÓSITO
*Punto de reflexión: Sirvo a Dios cuando sirvo a otros.
*Versículo para recordar: “Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio”. Mateo 10:42
*Pregunta para considerar: ¿Cuáles de las seis características de los siervos verdaderos me desafían más? No lo olvides. Bendiciones.
DIA 33: PENSANDO EN MI PROPÓSITO
*Punto de reflexión: Sirvo a Dios cuando sirvo a otros.
*Versículo para recordar: “Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio”. Mateo 10:42
*Pregunta para considerar: ¿Cuáles de las seis características de los siervos verdaderos me desafían más? No lo olvides. Bendiciones.
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