Amigos queridos durante años la filosofía griega que se enseñó en los seminarios teológicos establecía que hay líderes y seguidores de líderes; o líderes y laicos. Pero esto es falso. La Biblia nos enseña que todos los hijos de Dios somos líderes y que todos tenemos que soltar nuestro liderazgo e impartir la unción del Señor a la gente que lo necesita. Todos estamos llamados a ser líderes, campeones de la fe, porque todos provenimos del mismo Padre: Dios.
Un campeón es alguien lleno de fe.
Jesús dice: “Tened fe en Dios”. Literalmente es “tened la fe de Dios”.
Dios tiene fe, todo lo que Dios hizo, lo hizo por fe. Dios es fe y para ser un campeón, no solamente tenés que tener “fe en Dios”, sino la “fe de Dios”; porque cuando tenés la fe de Dios sos un campeón. Un campeón se llena de fe, porque sabe, piensa y confiesa que “para el que cree todo es posible”. Accionando la fe de Dios, entraremos en la ley de las posibilidades donde en Dios todo es posible. Cuando decís “no puede ser”, es porque no tenés fe, porque la fe te sumerge en la ley de las posibilidades: es posible estar sano, es posible prosperar, es posible ser bendecido, porque Jesús dijo: “Te he dicho que si crees... porque para el que cree todo es posible”.
Fe es verte como un campeón. No te veas más como una mujer o un hombre débil, como una víctima, sos un campeón, sos hijo de Dios y Él es el campeón de los campeones. Cambiá cualquier imagen negativa que tengas de vos mismo, rompé con maldiciones, con palabras de baja estima, tenés que comenzar a verte como el hijo del Rey de Reyes y Señor de Señores. Sos un campeón, gente de fe, no porque lo decimos aquí, sino porque Dios nos creó a su imagen y Él es un campeón. Dios sanará tu estima y caminarás seguro sabiendo que estás en el equipo ganador. Tu cueva será cambiada en breve, no te detengas. Vas a ser un valiente, hoy tal vez te preguntes: quién ¿yo? ¡Sí!…vos sos un campeón.
Cuando David decía a su gente: vamos a tomar el arco, vamos a usar la honda, vamos a tomar el país, vamos a ser millonarios, vamos a hacer un templo que va a valer millones (como salió el templo que hizo Salomón), para esa gente esas palabras eran imposibles, pero esa gente igual le creyó.
Dios no busca hombres que tengan conocimiento, Dios busca hombres que le tengan un poco de fe, y digan Señor YO TE VOY A SEGUIR A VOS.
Vienen días emocionantes. Somos del equipo ganador, y todo lo que hagamos prosperará. Si lo estas creyendo deci conmigo: Reinaremos, Gobernaremos y Disfrutaremos. Hecho esta. Bendiciones.
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