Amigos queridos mi deseo es que este año para vos no sea como tantos otros años sino que sea diferente es por eso que quiero empujarte para adelante y para arriba. Amigo Dios quiere verte bendecido y prosperado y quiere motivarte a que vos veas lo mismo para así poder automotivarte, ya que la fe crece y se manifiesta por el poder de la visión.
El legalismo nos castró diciendo que “no imaginemos” porque eso era de la “nueva era”. Y no es así, la “nueva era” nos lo robó, porque la Biblia dice que “derramará su espíritu y tendrán visiones”.
Jesús fue motivado por una recompensa grande: nosotros. Somos la motivación del Señor. Él fue a la cruz porque se motivó al vernos, y dijo: “Vale la pena.”
Para estar motivado debés tener un objetivo y es preciso que te apasione. La pasión es el motor de la motivación. Con estos ingredientes tenemos la receta para que ningún obstáculo nos detenga...
Todos somos capaces de defender nuestros objetivos si primero los vemos cumplidos en nuestro interior.
¡Y no dejaremos de luchar por nuestros sueños y dedicarles todo el empeño necesario hasta lograrlos si estamos motivados y apasionados!
¡Una buena motivación puede llevarnos a logros insospechados! La vida es tuya, es Gloriosa y Dios te la dio, motivate desde adentro.
Usá la fe de que todo saldrá bien, que en algún momento todo debe ponerse en orden, que todo tiene que ser distinto y va a cambiar, que estará a tu favor porque es la promesa de Dios. Que nadie arranque de tu espíritu la motivación. Declará, bendecite.
Dios no te dejará en esa situación, te sacará con sus carros de fuego y te elevará alto, en medio del dolor, de la angustia, y te llevará a lugares preciosos. Dios tiene un lugar grande, y allí hay una fuente para darte de beber.
Defendé tu motivación, arriesgate con la sabiduría de Dios y todo lo que hagas te saldrá bien.
El cielo está a tu favor, esa debe ser tu motivación. Amigos mios este año tiene que ser tu año, no te rindas. Bendiciones
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