Querido lector te animo a que puedas alcanzar tu imposible en este último tramo del año, amigo Nada puede cambiar o alterar las promesas que Dios ha dado. Nuestra incredulidad y el no aferrarnos a ellas nos hacen que la Palabra sea ineficaz o invalida ¡Dios permanece fiel! Amigo querido la Palabra de Dios nunca cambia... ¡Sus promesas y sus palabras nunca cambian! Permanecen fijas y seguras por todas las generaciones. Podemos depender de ellas aunque todo fracase. Estas dos pruebas divinas: la promesa de Dios, digna de confianza, y el juramento que confirma esa promesa; te dan la seguridad divina para poder reclamar tus derechos y poseer las promesas de Dios. Amigo querido no importa que pruebas o circunstancias estés enfrentando, porque tenemos su juramento y sabemos que su palabra y sus promesas son inmutables; es por eso que el apóstol Pablo decía, en romanos 4:20, que tenemos una fuerza y animo poderoso para aferrarnos a todo lo que Dios ha provisto para nosotros. Pero esto depende de vos y de mi, si le creemos o no a Dios, las promesas están solo las tenemos que tomar y cuando lo hagas ¿sabes que va a pasar? la unidad familiar, la sanidad, la liberación y la prosperidad y todos esos sueños que están trabados se harán realidad, amigo donde te encuentres te bendigo y te animo, levanta tus ojos al cielo y alcanza tu milagro, Bendiciones
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